El Encuentro Internacional Ciudades del Cuidado reúne a investigadoras e investigadores, docentes, estudiantes, gestoras y gestores públicos, profesionales, artistas, colectivos urbanos, organizaciones de la sociedad civil y movimientos sociales para debatir el cuidado como principio de organización de la vida urbana, de la planificación, del diseño y de las políticas públicas.
El encuentro parte de la comprensión de que el cuidado no se limita a los servicios asistenciales ni a las acciones dirigidas exclusivamente a grupos previamente considerados vulnerables. El cuidado involucra trabajos, prácticas, relaciones, responsabilidades, infraestructuras, instituciones, territorios, conocimientos y condiciones socioecológicas que sostienen la vida cotidiana y colectiva.
En un contexto marcado por la emergencia climática, la profundización de las desigualdades sociales y territoriales, la precarización del trabajo reproductivo, el envejecimiento poblacional, las migraciones y la crisis de las instituciones democráticas, el encuentro busca aproximar formulaciones teóricas, investigaciones empíricas, experiencias institucionales, iniciativas cívicas, prácticas comunitarias, proyectos, cartografías e intervenciones artísticas.
Recibirán especial atención las experiencias desarrolladas en las periferias urbanas, incluyendo redes familiares y comunitarias de cuidado, prácticas solidarias, formas autónomas de organización y situaciones de no cuidado, abandono, inaccesibilidad y precariedad territorial. Interesa comprender tanto las prácticas que sostienen la vida como las condiciones sociales, políticas y espaciales que dificultan o impiden el acceso al cuidado.
El Encuentro Internacional Ciudades del Cuidado es una actividad vinculada al proyecto de investigación “La ciudad que cuida: contribuciones desde el contexto brasileño” y cuenta con apoyo financiero de Mackpesquisa — Fondo de Incentivo a la Investigación de la Universidad Presbiteriana Mackenzie.
La convocatoria tiene como núcleo el envío de RESÚMENES EXPANDIDOS. Todas las propuestas, tanto para comunicación oral como para póster, serán enviadas y evaluadas inicialmente mediante un resumen expandido de hasta 2.000 palabras, con un mínimo de 500 palabras, en portugués, inglés o español. La elección de la modalidad de presentación deberá indicarse en el momento del envío.
Los resúmenes expandidos podrán presentar trabajos teóricos, investigaciones empíricas, estudios metodológicos, análisis de políticas, planes y programas, proyectos de arquitectura, urbanismo y paisajismo construidos o no, cartografías, ensayos visuales, experiencias institucionales o comunitarias, intervenciones artísticas y prácticas culturales, pedagógicas o curatoriales.
Serán bienvenidas contribuciones provenientes del urbanismo, arquitectura, planificación urbana y regional, geografía, sociología, antropología, artes, políticas públicas, salud colectiva, asistencia social, economía del cuidado, educación, estudios ambientales, derecho, filosofía, diseño y áreas afines.
Discute cómo se define el cuidado y qué posición ocupa en la comprensión de la vida urbana. Reúne enfoques que lo tratan como trabajo, relación, responsabilidad, práctica cotidiana, principio ético-político, condición de la reproducción social y compromiso con la continuidad del mundo común. Interesa examinar la transición de concepciones sectoriales, asistenciales o exclusivamente morales a formulaciones capaces de reorganizar relaciones sociales, responsabilidades públicas, formas de habitar y maneras de planificar, diseñar y gobernar la ciudad.
Examina cómo el cuidado se inscribe en las condiciones concretas de la vida urbana: vivienda, movilidad, accesibilidad, equipamientos, espacios públicos, redes de apoyo, infraestructuras sociales y comunitarias y bases ecológicas de la existencia. Considera la distribución territorial, la calidad, la continuidad y el mantenimiento de estas infraestructuras y su capacidad para favorecer autonomía, encuentro, permanencia, descanso, seguridad, recuperación y convivencia.
El eje acoge trabajos sobre periferias, favelas y territorios populares, incluyendo aquellos que evidencian obstáculos territoriales al cuidado: callejones estrechos, escaleras, largas distancias, ausencia de transporte accesible, precariedad de aceras y otras barreras que amplían situaciones de dependencia y sobrecarga. Incluye también justicia ambiental y climática, biodiversidad, aguas urbanas, confort térmico, calidad del aire, riesgos socioambientales y reparación territorial.
Aborda las implicaciones del cuidado para la planificación, diseño, gestión, regulación y políticas urbanas. Analiza cómo el Estado, mercado, familias, comunidades, organizaciones sociales y redes informales comparten —o dejan de compartir— recursos, tiempo, trabajo, responsabilidades y poder.
El eje incorpora tanto la dimensión institucional como la dimensión cívica de la democracia. Interesa comprender la capacidad de ciudadanas y ciudadanos, asociaciones organizadas, movimientos sociales, colectivos y asociaciones libres de formular cuestiones de interés común, producir conocimiento e intervenir en las decisiones sobre sus territorios. La existencia de mecanismos participativos no se toma, por sí sola, como democratización: importa examinar quién define los problemas, quién participa, qué conocimientos son reconocidos y qué capacidad poseen los diferentes grupos para influir en decisiones, prioridades y recursos.
Toma género y reproducción social como cuestiones estructurantes de la ciudad del cuidado y examina sus articulaciones con raza, clase, edad, discapacidad, neurodivergencia, sexualidad, condición migratoria y ubicación territorial. Considera la división social, sexual y racial del trabajo, la feminización y desvalorización de las actividades reproductivas, el trabajo doméstico remunerado y no remunerado, las cadenas locales y transnacionales del cuidado y la precarización laboral.
Niñas, niños, adolescentes, personas mayores, personas con discapacidad y personas neurodivergentes son consideradas no solo destinatarias de cuidado, sino también sujetos de conocimientos, prácticas y decisiones. El eje incorpora perspectivas decoloniales, indígenas, afrodiaspóricas, tradicionales y más-que-humanas, y acoge enfoques culturales, artísticos, afectivos y simbólicos cuando estos producen conocimiento y prácticas de cuidado.
Además de la indicación de un eje principal, las propuestas podrán explicitar cuestiones que atraviesan los cuatro ejes. Estos cruces no constituyen un quinto eje, pero ayudan a hacer visibles relaciones fundamentales del cuidado.